“Transformar una Crisis en un Aprendizaje”

La palabra “Crisis”, deriva de crecer, implica evolución y maduración, aunque en un primer momento confunda y desestructure, generando un desequilibrio en nuestra vida. Las crisis no son buscadas pero no podemos evitarlas. Por eso es tan común escuchar consejos como: TIENES QUE ATRAVESAR LA CRISIS! ALGO MEJOR SUCEDERA LUEGO! etc

Pero cuando estamos en el medio de la tormenta, no es fácil comprender lo que esto significa. Una crisis nos desestabiliza, algo cambia en nosotros, a veces tendemos a enojarnos y pensar que todos están en nuestra contra, o que la vida es muy injusta. Al principio quedamos paralizados, no creemos en nada, hay desesperanza, el mundo parece detenerse y sentimos que no podemos avanzar, no encontramos respuestas ni salidas. Este es un momento muy crítico, a veces de mucho dolor y sufrimiento.

Pero, para nuestra tranquilidad, siempre el ser humano tiende a la homeostasis -nuevamente a buscar el equilibrio-, lentamente entendemos que no tenemos el control sobre algunas situaciones, como por ejemplo la muerte de un familiar cercano, un accidente, el fin de una relación, la pérdida de un empleo, la mudanza de nuestros hijos, una catástrofe natural, etc….

No son sólo eventos negativos o desagradables los que pueden producir una crisis, sino también situaciones de cambios, como por ejemplo un embarazo, la inclusión de una nueva pareja, la mudanza a otra ciudad, un cambio de trabajo, el nacimiento de un hijo, etc…

Por tanto, son situaciones (negativas o positivas) que transforman la vida rápidamente y que implican un desequilibrio total. Lo esperable y natural es que volvamos a acomodarnos, pero no a todos nos lleva el mismo tiempo.

Para tal fin, es importante observarnos y comenzar a cambiar la pregunta: ¿POR QUE A MI? por ¿PARA QUE A MI?. Preguntarnos “¿para qué estoy viviendo esto?” puede ofrecernos respuestas más profundas y sinceras.

Ya que continuar preguntándonos “¿Por qué a mi?” solo nos hará estar más y más enojados con lo que nos pasa, nos hará querer buscar responsables, y desde este lugar nunca encontraremos una respuesta que nos tranquilice al 100%.

Entonces, el primer paso frente a una crisis, es “aceptar” que esto nos está pasando, que algo vino a romper el equilibrio que teníamos hasta el momento (a veces es un equilibrio aparente).

Cuando aceptamos y reconocemos que estamos atravesando esta crisis, dejamos de pelear -nos rendimos-, quizá allí podamos empezar a vislumbrar algo del sentido subyacente de tal desajuste.

Con rendirnos no me refiero a entregarnos pasivamente o a mostrarnos vencidos, sino a rendirse en el sentido de “soltar”, de entregarse a lo que está sucediendo. Soltar el control, no seguir negando o justificando.  Simplemente al rendirnos estamos más despiertos y tranquilos para alguna lección, para ver un poco más allá de nuestro Ego y quizás comprender el sentido de esa crisis.

Ahí comenzaría una verdadera transformación, sin duda las crisis pueden ser vistas como una oportunidad para mejorar y crecer como seres humanos. Al fin y al cabo para eso estamos en este planeta, no?

Siempre tendremos algo que aprender. Nunca es tarde para incorporar un nuevo aprendizaje ni para comenzar a ver algo de un nuevo modo. Y cada persona hará algo diferente, siempre contamos con recursos internos para seguir avanzando, son  nuestras fortalezas, nuestro potencial para enfrentar las adversidades  menos pensadas.

Quizá al principio no podamos ver nuestras fortalezas o no creamos en ellas. Tal vez sintamos mucho miedo y reconocerlo, ya es un signo de fortaleza, porque no somos seres aislados y puede este ser el primer paso para pedir ayuda, para admitir que no podemos solos. Si miramos a nuestro alrededor también contamos con recursos externos (amigos, familia, contención social, etc).

“La vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere,ésta no es perfecta, no es coherente, no es fácil, no es eterna; pero a pesar de todo LA VIDA ES BELLA”            (del film “La vida es bella”)

Siempre la vida nos empujará a ir hacia adelante. No existe la idea de involución, es imposible que eso suceda, todo lo que transitamos es para seguir creciendo y convertirnos en mejores personas.

 Bienvenidas las crisis entonces….si a través de ellas aprendemos. No las evitemos, nos les escapemos, no las neguemos, no las demoremos. Solo atravesémoslas con decisión, convicción y esperanza.

Hasta la próxima. A seguir avanzando!

Lic. Paula Fumarola  (MPRN 909). -Psicología y Desarrollo Personal-