SOBRE MÍ

Nací en Buenos Aires en 1975. A medida que crecía, iba descubriendo lo que quería hacer: ayudar a los demás, disfrutaba siempre “hacer algo por otro”. Encontré a lo largo de mi camino personas maravillosas que me guiaron e inspiraron. Comprendí que todo es posible si solo lo deseamos. Y que sin esfuerzo ni foco, las cosas no suceden. Me esforcé por lograr lo que deseaba: estudiar, crecer, mejorar y evolucionar como ser humano. Cada experiencia vivida fue enriquecedora y motivadora.  Mi orientación laboral estuvo relacionada siempre en áreas humanísticas: Atención al Cliente, Recursos Humanos, Capacitación, Búsqueda y Selección de Personal - donde más allá de la experiencia ganada, me nutrí a nivel humano sobre todo en mi época de estudiante. En el año 2005, me egresé como Psicóloga en la UBA. Realicé un Postgrado en Terapia Sistémica Cognitivo Conductual y capacitaciones constantes en áreas de Psicodrama, Neurociencias, Coaching y Psicoterapia Conductual. Me forme también como Instructora en Técnicas de Psicoprofilaxis Obstétrica para la maternidad y como Instructora en Técnicas de Meditación y Respiración. Desde hace 9 años, resido en la ciudad de S. Carlos de Bariloche, donde desarrollo mi actividad clínica atendiendo necesidades en personas que están atravesando crisis vitales en su vida, como divorcios, cuadros de estrés, problemáticas de pareja y/o familia, trastornos de ansiedad, depresión, crisis de angustia, duelos, ataques de pánico, problemas de autoestima, problemas relacionados al desarrollo de carrera, dudas vocacionales, desmotivación, crisis laborales, etc. Atiendo adolescentes, adultos y parejas.

 

¿QUÉ BUSCO?

Ser un referente confiable en el proceso de transformación y desarrollo personal de quien consulta. Para tal fin, intento ser coherente entre lo que soy y lo que brindo. Trabajo con herramientas en las que yo creo profundamente, como la Psicoterapia Cognitiva Comportamental, el Coaching y la Meditación. Soy consciente de la responsabilidad que tengo como Terapeuta cuando alguien -de quien nada sabemos-, nos elije para abrirse, para contar su verdad, para hablar de sus heridas, para decir “no puedo”. Este es un acto de gran valor. Por eso, hago mi trabajo como un delicado arte, trabajando desde lo que yo soy, siendo autentica, respetuosa, apasionada, confiable y decidida en cada proceso. Como profesional, este es mi valor agregado.