Para el 2018: No subestimar la Alegría

La mayoría de nosotros piensa la felicidad como en una reacción a un suceso, pero de hecho se trata de un estado de ánimo que tiene poco que ver con lo que ocurre a nuestro alrededor.
He elegido este título, pensando en el cierre de año. Se va el 2017 y mucha gente cena con amigos, cerramos el cole de los chicos con actos, bailamos, nos reímos, compramos regalitos, etc, etc…. Y aprovechando que estamos de “fiestas” me gustaría reflexionar sobre los momentos de alegría y bienestar en la vida.

Es común dudar cuando uno está bien y no hacerlo cuando uno está mal o pasando un mal momento en la vida. Solemos dudar de lo positivo y no así de lo negativo. ¿Lo habías notado?

Lo veo en mí y en la gente que me rodea. Cuando estoy preocupada estoy realmente preocupada y hasta a veces se lo cuento a otras personas, le doy vueltas para un lado y para el otro y no dudo que estoy preocupada. Pero cuando estamos bien, felices, contentos, creemos que va a durar muy poco, que alguien nos lo “va a quemar”, que tampoco es para tanto… y dudamos de que estamos verdaderamente felices.

Actualmente hay tanta queja en nuestra sociedad, hay tanto malestar en el día a día y pienso realmente si ¿TODO VERDADERAMENTE ESTÁ MAL? O…si exageramos un poco y a veces subestimamos sin darnos cuenta la sensación de alegría.

Creo que siempre se pueden rescatar situaciones que nos hacen sentir bien o esperanzados. Y cuando estamos viviendo un buen momento no llegamos a poder disfrutarlo del todo o no somos conscientes de lo importante que es ahí “exagerar”. Me gusta decir: ¡multiplica por 5 esa alegría! Cuando alguien me dice: “estoy bien” y me cuenta algo magnifico le respondo: -“¿Realmente estas tan contento como tu tono de voz y gestos lo expresan?” (bueno: “¡tampoco es para tanto!!” suelo recibir de respuesta). Y yo creo que sí “es para tanto”, porque generalmente en nuestra cultura no estamos acostumbrados a celebrar, festejar y agradecer. Subestimamos la alegría y el contentamiento.

Mi propuesta para este año que se viene, es tomar consciencia de esto, ser conscientes de que estamos vivos, ser conscientes del momento presente y aprender a agradecer.

Agradecer lo que tenemos, lo que vamos logrando, no importa que se algo pequeño o algo extraordinario; puede ser el egreso de jardín de tu hijito, ver un amanecer, tomarte unas pequeñas vacaciones, tener salud, navegar por el lago, tomar un café con un amigo/a y morirte de la risa, o que te ascendieron en tu empresa.

No importa “QUÉ”, importa el “CÓMO” lo celebrás: importa tu estado interior de celebración y alegría, importa que seas consciente que sos merecedor de esas cosas maravillosas que te están pasando y “conectes” con la gracia de la vida.

Importa que conectes con el momento presente, y reacciones que es “AHORA” el tiempo para disfrutar. Bailá, brindá, emocionate, abrazá a tus hijos, a tus amigos, a tu familia…..Hacé algo “simbólico” para agradecer y por sobre todas las cosas, en estas fiestas: compartí.

Rundy Paush autor del libro “La última lección” dice: “Tienes que decidir rápido quien quieres ser en la vida: “Tiger” o “Igor” (refiriéndose a los personajes de Disney); Tiger es enérgico, optimista, curioso, entusiasta y, sobre todo, se divierte. Igor en cambio es lo opuesto, está deprimido, es negativo, tiene miedo….

Algo cambia acerca del significado de la vida cuando de verdad nos damos cuenta de que no durará para siempre. Cuando comprendemos de verdad que el tiempo es limitado y que tenemos que conseguir que sea significativo, nos volcamos mucho más en ser felices.

La mayoría de nosotros piensa la felicidad como en una reacción a un suceso, pero de hecho se trata de un estado de ánimo que tiene poco que ver con lo que ocurre a nuestro alrededor.

La parte positiva es que disponemos de todo lo que necesitamos para sentirnos felices aquí y ahora. La negativa es que con frecuencia olvidamos esto. Aunque la felicidad es nuestro estado natural, hemos sido educados para sentirnos más cómodos con la infelicidad.

Nuestra mente, corazón y alma han sido programados para que seamos felices, todas las conexiones están hechas. Todo el mundo puede encontrar la felicidad y lo único que tenemos que hacer es buscarla en el lugar correcto: en nosotros mismos y a través de cosas muy simples.

Para este nuevo año 2018, te propongo….¡cambiar! ¿Te animás a hacerlo?

¡A seguir avanzando!


Paula Fumarola

Lic. en Psicología (www.paulafumarola.com.ar)