“Dependencia Emocional”

Tantas veces hemos escuchado sobre este tema, pero ….¿sabemos realmente que significa la dependencia emocional?

El apego es un vínculo obsesivo con un objeto, una persona o una idea. En este caso vamos a recorrer las características del apego con una persona (la pareja), al que llamamos “apego emocional”, y las posibilidades de salir de esta ansiedad que suele provocarnos mucho estrés y angustia en general.

Las primeras señales para darnos cuenta que estamos en una relación de apego, aparecen al considerar que ese alguien de quien se está enamorado/a es imprescindible e irremplazable para ser feliz.

Una persona que esta “apegada”, suele armar su vida alrededor del otro y las opiniones de este son de gran valor para ella, tanto que le cuesta decidir solo/a, todo lo consulta, busca satisfacer las expectativas de su amado/a  haciendo cosas que quizá no tengan que ver con sus elecciones, etc. Por eso se llama “dependencia”, porque perdemos nuestra capacidad de autogobierno, autocontrol y autonomía emocional.

Por lo general, a quienes viven relaciones de apego les es difícil hacer cosas solos y separados, la otra persona empieza a hacerles demasiado falta, son parejas que necesitan hablar constantemente por teléfono, que se cuentan absolutamente todo, que necesitan estar la mayor parte del tiempo juntos (vínculos adictivos), que no tienen redes sociales, que modifican su comportamiento por deseo del otro/a, entre otras cosas.

Aparecen los comportamientos más impulsivos y menos racionales. Los impulsos muchas veces los llevan a meterse en problemas, ponen en riesgo sus trabajos, aparecen desacuerdo en la familia, pueden vivir episodios de violencia, de humillación frente a otros, de amenazas. Estas personas “apegadas” se sienten terriblemente mal si son rechazados/as por su compañero/a. Son las famosas “relaciones enfermizas o destructivas” que mucha gente llama en un lenguaje coloquial.

El extremo para reconocer la gravedad de este tema, es cuando sienten que la vida no tiene sentido sin la otra persona.  La dependencia es TOTAL.

Nuestro amado tiene poder por sobre nosotros, con un solo gesto o comentario puede cambiar nuestro humor, o hacernos sentir pésimos o felices en un instante.

Hay personas que de acuerdo a sus experiencias, a su personalidad (por inseguridad, baja autoestima, traumas, etc) son más vulnerables a las relaciones de apego. No es fácil renunciar a ellas, pero debemos reconocerlas y buscar salir porque lentamente afectaran a nuestro bienestar, y cuanto más tiempo dejemos pasar, peor será.

Como hemos visto, entonces, la felicidad depende de otro/a, el que ama magnifica al otro/a. Cuando dependemos emocionalmente de otro/a, le estamos asignando a ese otro/a muchísimo poder y así se convierte en un vínculo patológico en lugar de una pareja saludable.

¿Cómo hacer para salir de una relación de apego? Fortaleciendo nuestro “Yo”, elevando nuestra autoestima, expandiendo nuestra zona de confort. Debemos tomar consciencia que la felicidad depende de nosotros mismos, y que como sujetos individuales que somos buscamos estar en pareja para potenciarnos como seres humanos, para crecer, para compartir, pero nunca para cubrir nuestras necesidades, es una preferencia estar con otro, no una necesidad. Cuando buscamos una pareja para cubrir un agujero o una carencia afectiva, es probable que se transforme en un vínculo disfuncional rápidamente.

Por tanto, es vital tomar responsabilidad de nuestras conductas y emociones. De nosotros depende nuestro bienestar y recién cuando estemos enamorados y a gusto con nosotros mismos vamos a poder encontrar desde nuestro eje, un vínculo sano y que nos nutra como personas.

Hasta la próxima. A seguir avanzando!

Lic. Paula Fumarola  (MPRN 909). -Psicología y Desarrollo Personal-